Entender
Objetivos, públicos, contexto y punto de partida. Sin diagnóstico no hay atajos útiles.

Vídeos corporativos que hacen comprensible y memorable lo que aportas.
Cuéntanos tu proyecto ↗El vídeo corporativo que nadie termina es el que enseña instalaciones sin explicar por qué importan. Buscamos un hilo —una persona, un proceso, un problema resuelto— que sostenga la atención y haga comprensible lo que hacéis.
Antes de rodar hablamos con las personas que van a aparecer. De ahí sale el guion real: lo que dicen cuando se olvidan de la cámara suele ser mejor que cualquier texto corporativo escrito de antemano.
Objetivos, públicos, contexto y punto de partida. Sin diagnóstico no hay atajos útiles.
Una dirección clara, prioridades compartidas y una propuesta que se puede explicar.
Ejecución cuidada, revisiones con criterio y decisiones documentadas.
Medimos lo que importa y hacemos que el trabajo gane valor con el tiempo.
Entre 90 segundos y 3 minutos para la pieza principal, con versiones cortas para redes y una de 30 segundos para campañas. Más de tres minutos exige una razón muy buena.
Casi nunca. Vuestro equipo real transmite más credibilidad; lo que sí hacemos es prepararlo antes para que esté cómodo delante de la cámara.
Una jornada cubre una localización con dos o tres entrevistas y planos de recurso. Varias sedes o turnos de producción requieren más.
¿Tienes una idea entre manos?